sábado, 29 de octubre de 2022

¿QUÉ ES LA MIGRACIÓN?

Migrar es, según la Real Academia Española, trasladarse desde el lugar en el que se habita a otro diferente. Entonces, podemos decir que incluso cambiarse de barrio o de calle es migrar. Actualmente usamos la palabra migrar y migración (su sustantivo) para referirnos a desplazamientos largos, viajes de grandes distancias que incluyen cambios  que causan sufrimiento y nostalgias profundas. Por otro lado, también nos causan otras emociones cómo el sentirse realizados y muchas veces es parte del sacrificio que tenemos que hacer para poder cumplir nuestras metas y objetivos.


Paola Parada. (2021, 15 agosto). Migraciones corto [Vídeo].

    Youtube. https://www.youtube.com/watch?v=G1S6jYtmUcs

INMIGRACIÓN EN EL PERÚ

En el Perú, la inmigración ha sido una actividad registrada desde el virreinato, históricamente el Perú se caracterizó por ser un país de inmigrantes, entre los siglos XVI hasta mediados del siglo XX, acogió oleajes de inmigrantes, provenientes de Europa, África y Asia. Desde la conquista española, en la colonia y virreinato se sucedieron fuertes flujos de inmigración de españoles hacia América, los primeros fueron los conquistadores, llegaron entre 1492 a 1528, desde el arribo de Cristóbal Colón hasta la llegada de Francisco Pizarro al Perú. Fue la más grande emigración ibérica, fueron los adelantados que permitieron a la corona española adherir inmensos territorios, riquezas y nuevos mercados. Una segunda oleada de españoles arribó por el siglo XVI, fueron los seguidores de los conquistadores, emigraron por la propaganda de riquezas en el Perú, estos a diferencia de los primeros vinieron a establecerse, fundaron, organizaron y desarrollaron las ciudades. Además siempre continuó los movimientos migratorios en la época republicana hasta la actualidad con aquellos similares en toda América Latina, tales como aquellos provenientes de China, Japón y más recientemente Venezuela.

Según Giovanni Bonfiglio, propagadas en todo el país, pero principalmente en la capital (Lima) y algunos otros centros urbanos importantes del país, se encuentra la población peruana contemporánea que tiene algún ancestro directo de la inmigración de los siglos XIX y XX, principalmente procedentes de europea no-hispánica y otros países vecinos del continente americano. Este segmento forma el porcentaje aproximado del 7% del total de ciudadanos.

La R4V (Plataforma de Coordinación Interagencial para Refugiados y Migrantes) hizo un control en 2021 para medir la cantidad de venezolanos inmigrantes que se refugiaron en el Perú en los últimos años, culminando con la cifra comprobada de 1 286 464. Gracias a esto, se puede asegurar que Venezuela ocupa el primer lugar en la tabla de inmigrantes que residen en el Perú según el país de origen en los últimos 30 años. De acuerdo con la nota de prensa del INEI (Instituto Nacional de Estadística e Informática), publicada en el 2019, le seguiría el país Colombia, con 34 687 inmigrantes y en tercer lugar estaría Estados Unidos con 26 369 inmigrantes.

La migración en el país no solamente se evidencia con personas del extranjero, dentro de la sociedad peruana es muy común ver casos de migración interna. Son cada vez más las personas que buscan migrar a la costa, buscando nuevas oportunidades para sí mismos o para sus familias.  El Banco central de reserva de Perú mencionó que, en el censo del 2017, 565 de los 1874 distritos de Perú aumentaron en población, mientras que los demás quedaron estáticos o bajaron en números. El distrito que se destacó más por su crecimiento fue San Juan de Lurigancho, por la migración de ciudadanos de provincia, hacia la ciudad de Lima.

Como hemos visto, el Perú a lo largo de su historia no ha sido ajeno a la inmigración, es más, están íntimamente ligados en la construcción de la actual cultura peruana. En parte, los africanos, europeos, asiáticos y latinos que migraron al Perú contribuyeron y esto se ve reflejado en las diversas costumbres, platos, vestimentas y música que son parte del Perú.

Fuentes:

Bonfiglio, G. (2008, 1 julio). Las migraciones internacionales como motor de desarrollo en el Perú -Parte 1. Discover Nikkei. Recuperado de http://www.discovernikkei.org/en/journal/2008/7/1/2679/

Más de tres millones de peruanos salieron del país y no han retornado. (2019, 18 diciembre). INEI. Recuperado de https://www.inei.gob.pe/media/MenuRecursivo/noticias/notadeprensa231.pdf

Mario Huarancca, Willy Alanya & Renzo Castellares. (2020, noviembre). La Migración Interna en el Perú, 2012-2017. En BANCO CENTRAL DE RESERVA DEL PERÚ. https://www.bcrp.gob.pe/docs/Publicaciones/Documentos-de-Trabajo/2020/documento-de-trabajo-007-2020.pdf

Refugiados y migrantes de Venezuela. (2022, 5 agosto). R4V. Recuperado de https://www.r4v.info/es/refugiadosymigrantes

Sube el número de inmigrantes que viven en Perú. (2020, 6 febrero). Datosmacro.com. Recuperado de https://datosmacro.expansion.com/demografia/migracion/inmigracion/peru

Secretaria General de la Comunidad Andina. (2006, 10 abril). LA MIGRACIÓN EXTERNA PERUANA UN FENÓMENO  CRECIENTE, APROXIMACIONES A SU MEDICIÓN. Comunidad Andina. http://intranet.comunidadandina.org/Documentos/Reuniones/DTrabajo/SG_REG_EMIG_IV_dt%207.pdf 



viernes, 28 de octubre de 2022


INTRODUCCION DE LA MIGRACION VENEZOLANA EN PERU


Los principales destinos de la población que sale de Venezuela se encuentran en América del Sur. A inicios de 2021, se calcula que aproximadamente 1.7 millones de personas venezolanas viven en Colombia, 1 millón en Perú, 457 mil en Chile, 415 mil en Ecuador y 261 mil en Brasil. Esta situación ha planteado enormes desafíos a dichos Estados, los cuales, en su mayoría, han respondido creando programas de regularización migratoria ad hoc para las personas de nacionalidad venezolana, en lugar de aplicar políticas basadas en instrumentos legales existentes, como sus leyes de refugio o el Acuerdo de Residencia de Mercosur.

Como país geográficamente cercano a Venezuela, Perú ha enfrentado importantes olas inmigratorias desde 2016. Este proceso se intensificó en 2018, hasta más de 568.000 venezolanos ingresaron a Perú en Septiembre, si se calcula como porcentaje de la población económicamente activa (PEA) (1,6%) o más. En comparación con otros procesos migratorios, se vuelve significativo en relación con el nuevo proceso migratorio  de personas que ingresan a PEA. 

 LA DISCRIMINACIÓN EN EL PERÚ:
“Si no me pasa a mí, le sucede a otro venezolano”

Entrevista a Leonardo Olivarez sobre la realidad de la migración venezolana.

1. ¿Cuánto tiempo tomó su decisión de migrar? ¿Por qué eligió el Perú?
Antes de migrar al Perú, estuve en Colombia porque ya no podía sostenerme en mi país. Luché nueve meses en Colombia, trabajé en diversos empleos para salir adelante, mientras tanto, en Venezuela la situación económica se tornaba más crítica. Los ingresos que podía obtener no eran suficientes para sustentar a mi familia. Posteriormente, opté por migrar al Perú, ya que su economía era mucho mejor que la colombiana, es por eso que muchos de mis compatriotas eligen migrar a Perú, Chile, Argentina. Llegué a este país el 22 de julio del año pasado con la fe puesta en Dios para progresar y brindarle bienestar a mi hogar.

2. ¿Qué piensa cuando algunos afirman que los migrantes venezolanos les quitan el empleo a los peruanos?
Considero que nadie le quita el trabajo a nadie, cómo sería posible eso si no poseemos papeles legales, pues ello amerita un proceso y tiempo en el cual debemos trabajar, la mayoría lo hace en el área del comercio, la venta en la calle con el fin de enviar remesas a nuestros familiares.

3. ¿Cuál es su opinión cuando algunas personas sostienen que los migrantes venezolanos vienen a delinquir?
Creo que señalan más al venezolano que al migrante chileno, colombiano o argentino. Personas buenas y malas existen en todo el mundo y no deberían señalarnos a todos por igual, cada quién es dueño de sus actos. El que hace lo malo debe pagarlo con cárcel. Para que los que hacen lo bueno puedan estar libremente en las calles y no sentir miedo de los que se le acerquen. Algunas veces nos reconocen y al vernos algunos peruanos guardan sus celulares, piensan que todos somos iguales, sin embargo no es cierto.

4. ¿Alguna vez ha sentido discriminación por parte de algún peruano por su condición de migrante u otra razón?
Sí, por ejemplo hace poco una persona me dijo “¿Por qué no se va a su país? que aquí está estorbando” Respiré profundamente y seguí caminando, dejé que ella siga hablando y eso fue lo que más le molestó . Aunque, también existen peruanos que me han ofrecido un buen trato, eso es lo que a uno le da satisfacción, de modo que, no todos podemos ser juzgados de la misma forma, no obstante, es algo que nos sucede a diario, si no me sucede a mí le sucede a otro venezolano. Opino que todos hemos sufrido de xenofobia, por eso digo que es algo que ocurre todos los días.

5. ¿Qué le ha llamado más la atención de la sociedad peruana?
En primer lugar, el hablar del peruano es distinto del venezolano por eso nos cuesta adaptarnos a este país, ya que existen muchos términos que tienen una connotación distinta en mi país. Por ejemplo, en mi país nunca decimos ya, sino okey, está bien, de acuerdo. Además, a diferencia del Perú nosotros tenemos un estilo de crianza en el que nos hemos acostumbrado a saludar siempre y a cualquier persona así no la conozcamos, damos las gracias constantemente y los buenos días a los que encontremos. Por otro lado, en Venezuela los días feriados sólo los centros comerciales abren sus negocios, los locales pequeños y tiendas chicas permanecen cerrados. Eso es algo que me gusta de los peruanos, que son trabajadores y no es que los venezolanos no lo seamos, sino que no somos de hierro, nuestro cuerpo también necesita descanso.

6. ¿Cuánto tiempo pasó para adecuarse a esa realidad?
Han pasado nueve meses y aún no logro adaptarme. Internamente no nos sentimos bien porque extrañamos nuestra tierra, nuestra gente y seres queridos. Pero nosotros siempre intentamos acostumbrarnos a donde vayamos aunque no lo queramos, sé que el día más feliz para nosotros será cuando caiga el dictador, puesto que ese deseo se ha convertido en un sentimiento nacional.

7. ¿Qué aspectos positivos y negativos ha hallado en la cultura de los peruanos?
El aspecto positivo es que la mayoría de peruanos son solidarios, que aunque no usen continuamente la palabra gracias, son amables y conscientes de nuestra situación. El aspecto negativo es que algunas personas nos quieren utilizar de varias formas, pues la mayoría somos muy mal pagados por el simple hecho de no estar en nuestro país. Aquí todos pagamos arrendamiento y cómo no estamos en Venezuela suelen abusar de la situación para elevar sus precios. Aquí todos pagamos arrendamiento y cómo no estamos en nuestro país suelen abusar de la situación para elevar sus precios.


AUTOR: Elizabeth Moreno

Extraído de: https://camp.ucss.edu.pe/blog/shock-cultural-una-mirada-la-sociedad-peruana-traves-la-inmigracion-venezolana/



PODCAST: Experiencia Personal - Migración de Italia a Perú



Entrevistadora Amer Altamirano, Daniela

jueves, 27 de octubre de 2022

 NIÑOS QUE MIGRAN Y LOS PROBLEMAS EMOCIONALES


En búsqueda de un futuro más estable y próspero, los migrantes se exponen día a día a la dificultosa tarea que es echar raíces en un nuevo lugar. Al exponerse a nuevas culturas, tradiciones y comportamientos en el país al cual viajan empiezan a entrar en un estado de constante mutación, buscando formar un equilibrio en sus aprendizajes culturales previos y los que ahora le rodearán por los días futuros. De la misma manera, con costumbres distintas, es posible que el migrante se sienta discriminado u ofendido por las actitudes que el nuevo entorno le muestre las diferencias abismales pueden llegar a hacerlo sentir fuera de lugar y rechazado por las personas, aislándolo y posiblemente causándole depresión, ansiedad o dificultad al manejar sus emociones. Según el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas (DAESNU) cerca de 200 millones de personas viven fuera de su país de origen, lo que representa un 3.1% de la población mundial que puede estar siendo discriminado en su escuela, trabajo, centro de salud o vivienda por no tener las mismas creencias, expresiones y tradiciones no compatibles con el país que ahora habitan.



Emigrar se ha convertido en una acción cada vez más común por la facilidad que hay en la actualidad para viajar. Sin embargo, se habla poco sobre los riesgos emocionales y psicológicos que pueden acarrear una mala o repentina decisión migratoria en los niños.
Las personas menores de edad migrantes sufren cambios drásticos en sus vidas de la noche a la mañana.  Durante el camino pueden enfermarse, sentir extremo cansancio por caminar muchos kilómetros, muchas veces, si estos viajan solos, están expuestos a que las demás personas se aprovechen de ellos y puedan lastimarlos, etc. Muchas veces al llegar al país extranjero, los niños se enfrentan cada vez más a situaciones de bullying, por no hablar el idioma correctamente o tener un acento distinto al de los otros niños, lo cual puede ser muy hiriente para ellos. Estas, entre otras cosas más, afecta mucho la salud emocional y mental de los niños y jóvenes. Los trastornos por estrés post-traumático son recuerdos recurrentes del acontecimiento,  reexperimentación de los aspectos del trauma (pesadillas, imágenes visuales, etc) y estado hiperalerta. También pueden presentar otros síntomas de ansiedad como preocupación, problemas para conciliar el sueño y síntomas somáticos incluyendo dolores de cabeza y dolor de estómago. Si el niño, niña o adolescente entra en estado de depresión puede presentar ánimo bajo, pérdida de la capacidad de disfrutar de algo, disminución de resultados académicos si en caso este se encuentra estudiando) y muchas veces trastorno de conducta. Algunos incluso manifiestan tendencia a involucrarse en actos violentos o delictivos. 


Es muy común que los niños que se mudan al extranjero a una temprana edad adopten actitudes o costumbres del nuevo país de residencia, sin embargo se sienten fuera de lugar entre los otros niños mientras que van creciendo, ya que no pierden su cultura original, si no que crean una fusión de las dos culturas en ellos. Esto puede ser confuso para muchos niños o adolescentes, ya que siguen en busca de sí mismos y el choque cultural no es de mucha ayuda para encontrarse, eventualmente la mayoría comprende y se enorgullece de tener dos culturas dentro de sí mismos, a pesar de que el proceso pueda ser muy duro. Durante esta lucha constante en ellos, los niños también tienen el sentimiento de añoranza, el de nostalgia, de extrañar el hogar y la familia, tras un cambio tan repentino como dejarlo todo, a sus amigos, hermanos, tíos, su barrio, su comida e incluso hasta a sus propios padres en busca de un futuro mejor para ellos, durante este proceso tienen que lidiar diariamente con el dolor de no estar con muchos de sus seres queridos, y deben afrontar nuevos desafíos como el hacer nuevos amigos y adaptarse al nuevo entorno, además de superar los obstáculos y dificultades que se les atraviesen durante todo su recorrido para tener una nueva vida.

 El RETO
Proteger a niños, niñas y adolescentes


La violencia, la pobreza y el acceso limitado a servicios sociales y a una educación de calidad afectan la vida de niñas adolescentes de Latinoamérica, en particular de México y algunos países de Centroamérica.
Esto los obliga a tomar la difícil decisión de dejar sus países.
En muchos casos los niños transitan solos por México hacia la frontera con Estados Unidos para reunirse con sus familiares que viven en aquel país o buscando una vida mejor.

Los niños y niñas migrantes son vulnerables a situaciones que pueden violentar sus derechos como:
- Ser detenidos.
- Estar expuestos al crimen organizado o al tráfico de personas.
- Sufrir violencia y discriminación.
- Pasar hambre y frío. 
- No tener acceso a servicios de salud.

En 2017, casi 9 000 niños, niñas y adolescentes mexicanos que llegaron a Estados Unidos sin documentos fueron repatriados; la mayoría viajaban sin la compañía de un adulto.

El mismo año, según datos de la Unidad de Político Migratorio de la Secretaria de Gobernación de México, las autoridades migratorias detectaron 19 300 niñas y niños extranjeros (provenientes de países del Triángulo Norte de Centroamérica: Guatemala, Honduras y El Salvador) en territorio mexicano. De ellos, 16 162 fueron retornados a sus países.

Los niños y niñas migrantes corren el riesgo de sufrir hambre y frío en su trayecto, de padecer enfermedades, sin tener acceso a servicios de salud, de ser explotados por el crimen organizado y de ser detenidos, además de otros tipos de violencia y discriminación por parte de la población de los lugares que atraviesan. Todas esas situaciones tienen graves consecuencias para su salud mental y bienestar.

 NIÑOS QUE MIGRAN A OTROS PAÍSES


Canal: Las últimas noticias

Nombre del video: Niños venezolanos en aulas peruanas

miércoles, 26 de octubre de 2022

 MIGRACIONES: El mundo que conocemos y el que no



En el Perú, la encargada del control migratorio de nacionales y extranjeros es la Super Intendencia Nacional de Migraciones (SINM), un organismo del Estado Peruano adscrito al Ministerio del Interior que fue creado gracias al Decreto Legislativo N° 1130 el 7 de diciembre del 2012. Además de la sede central en Lima la SINM cuenta con 15 jefaturas zonales en las cuales ofrece la totalidad de su funciones para el ciudadano peruano y/o extranjero, de las cuales resaltamos la administración, supervisión, fiscalización regularización y sanción de las actividades que le competen a las migraciones e inmigraciones; la aprobación y autorización de las visas, prórrogas de permanencia y residencia, así como el cambio de clase de visa y calidad migratoria; otorga los documentos que acrediten la permanencia o residencia legal de personas extranjeras, y también registra el movimiento migratorio de las personas, conservando un sistema de información estadística.

Gracias a la información que esta entidad nos brinda, sabemos que los trámites para poder sacar un pasaporte y salir al extranjero en territorio peruano requieren de una cita previa separada on-line a través de su sitio web gubernamental, un pago de $98.60 nuevos soles, un DNI en buen estado y sin multas electorales, y finalmente una foto tamaño carnet que se saca en la misma oficina de tu elección (si eres mayor de edad), documento que tiene una duración total de 5 años. Mientras que si eres un extranjero que está pasando por Perú, que busca visitar el Perú o quedarse en este país debe sacar un documento de identidad para personas extranjeras emitidos por Migraciones, tales como carnet de extranjería, carnet temporal migratorio, carnet de permiso temporal de permanencia o permiso temporal de permanencia. El trámite principal y más estable es el carnet de extranjería, con el cual puedes trabajar, estudiar, emprender negocios, integrar al sistema de salud pública, adquirir una línea pospago, acceder a créditos bancarios y más, para poder solicitarlo los extranjeros deben simplemente encontrarse en el territorio nacional con Calidad Migratoria de Residente y hacer un pago de $49.90 nuevos soles.


Como hemos visto, la oportunidad de migrar legalmente nos ofrece diversos beneficios como poder acceder a un trabajo formal estable, estudios o salud pública, pero en su contraparte, hacer todo el papeleo para obtener el pasaporte y luego la visa, puede tomar mucho tiempo, incluso varios meses. En segundo lugar, el migrar ilegalmente puede traer alguno que otro beneficio, pero son muchas más las desventajas a considerar, como el tener un bajo nivel de calidad de vida, el no poder acceder a los beneficios de migrar y tener una residencia legal, con lo cual, el trabajo a esperar muchas veces es informal, temporal, impredecible y menos pagado a comparación de los trabajadores naturales, tampoco contarán con acceso a los servicios básicos ni de salud al no estar registrados como ciudadanos legales.


 MIGRACIÓN: LOS BENEFICIOS DE LA INTEGRACIÓN EN NUESTRA SOCIEDAD


En 2016, cuando The New York Times señalaba a la migración venezolana como “la más alta en más de una década”, en Perú ya habían más de 8 mil venezolanos que habían escapado de la crisis humanitaria, económica, social y política ocurrida en su país. En 2019, la cantidad de inmigrantes aumentó a más de 942 mil: un crecimiento exponencial en solo cuatro años, según el informe “Una oportunidad para todos: Los migrantes y refugiados venezolanos y el desarrollo futuro del Perú”, del Banco Mundial. Hoy, con casi un millón, el Perú es el segundo país que más recibe a ciudadanos de esta nacionalidad.


Hasta antes de la pandemia, la gran mayoría de migrantes venezolanos trabajaba en hoteles, restaurantes, comercios, transporte y construcción, los rubros que han sido más afectados por la COVID-19. Si antes de la crisis sanitaria el 18% de ellos estaba en condiciones de pobreza, un 67% desempleado y solo un 6% trabaja bajo contrato, el cambio para los próximos años podría ser dramático, considerando que no han sido beneficiados por las medidas implementadas por el Estado.


Sin embargo, los venezolanos que han llegado al Perú tienen altas probabilidades de reinsertarse laboralmente, incluso en el contexto actual: son jóvenes (entre 16 y 35 años) y el 57% de ellos registra formación técnica o profesional universitaria. El problema es que la gran mayoría no cuenta con permiso legal para trabajar y no han convalidado sus estudios en el país, según el BBVA Research.


Así, el potencial aporte de la migración venezolana -impulsar la formalización, la productividad y el crecimiento económico del Perú- se ve truncado por barreras legales, burocráticas y económicas. Por eso, gran parte de ellos se ven obligados a ingresar en la economía informal.


BENEFICIO DE LA INTEGRACIÓN


La migración venezolana ha impactado fuertemente en varios sectores. En educación, por ejemplo, el sistema público-peruano absorbió cerca de 35 mil estudiantes venezolanos; en salud, un solo establecimiento médico de Lima concentró más de 15 mil visitas de extranjeros, casi una cuarta parte del total de registros en ese centro. El impacto también se percibe en el sector económico: pese a que ganan menos que los peruanos y tienen niveles de pobreza más altos, se espera que puedan aportar más de 2.200 millones de soles en ingresos fiscales netos al Perú en los próximos cinco años.


Si al 2018, la productividad laboral aumentó en un 3,2% por efecto tan solo del número de migrantes que se encontraba en el país, y un 8% del crecimiento del PBI se debió a su aporte como consumidores y trabajadores, la conclusión es evidente: “A medida que se vaya recuperando la economía y generando estrategias de inserción, el impacto llegará a las localidades, logrando coberturar las brechas para mejorar la calidad de vida de toda la comunidad”, dice Nancy Arellano, directora del proyecto Chance para Sumar, un programa de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo (USAID) implementado por Cedro.


Chance para Sumar es el ejemplo de que los beneficios de integrar social y económicamente a migrantes y refugiados superan los costos. Su objetivo es contribuir a la empleabilidad de la población migrante mediante la formación y certificación de 2.300 inmigrantes venezolanos en Trujillo, Arequipa, Lima y la Mancomunidad Regional de los Andes -desde Cusco hasta Ica-, para insertarlos laboralmente y contribuir a la disminución de los índices de pobreza de esta población, uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS 1: Fin de la pobreza).


“Buscamos generar espacios de integración pacífica, armónica y productiva”, explica Arellano. Para ello, atienden las brechas de ‘recurso humano calificado’ en sectores como, por ejemplo, la educación, donde se requieren más de 200 mil técnicos para satisfacer la demanda en todo el país. También, con la ayuda de gremios y empresas que participan en los procesos de selección y colocación, están atendiendo la demanda de servicios tecnológicos, desde reparación de aparatos hasta estrategias de marketing digital.


Sin embargo, tal como indica el informe ‘Migrantes y refugiados venezolanos en el Perú: el impacto de la crisis del Covid-19’, los esfuerzos por contener los efectos de la pandemia tienen que estar acompañados de políticas e instituciones públicas que identifiquen a estas comunidades y las incluyan en las medidas del gobierno. Aunque en un ambiente de creciente discriminación debido a percepciones erróneas sobre la inseguridad y la apropiación de servicios, esta tarea puede ser aún más difícil. Pero no imposible. “La estadística no soporta el prejuicio”, dice Arellano, convencida de que el proceso de integración entre venezolanos y peruanos es solo cuestión de tiempo.


Extraído de: https://especial.elcomercio.pe/perusostenible/migracion-los-beneficios-de-la-integracion-en-nuestra-sociedad/


martes, 25 de octubre de 2022